Tras meses de guerra y devastación: La paz de los poderosos en Oriente Medio no garantiza justicia

18 de junio de 2026. — En las últimas horas se ha anunciado la firma electrónica del «Memorando de Entendimiento de Islamabad» entre Estados Unidos e Irán, un acuerdo que, según las potencias firmantes, pone fin a casi cuatro meses de guerra directa en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, desde Alternativa Socialista denunciamos que esta «paz» no es más que una tregua diseñada en los despachos de Washington, lejos de las necesidades de los pueblos.

La lógica del capital sobre la vida

El conflicto, que ha mantenido en vilo la economía global y ha costado cientos de vidas, se ha resuelto bajo la presión de las grandes potencias y el G7, preocupados únicamente por la estabilidad de los flujos energéticos. Mientras los diplomáticos celebran la reapertura del estrecho de Ormuz, la realidad en el terreno sigue siendo desoladora. La intervención militar no solo ha dejado una estela de muerte y destrucción, sino que ha servido para profundizar la miseria de la clase trabajadora iraní y libanesa, quienes han sido los verdaderos pagadores de esta guerra imperialista.

Denunciamos el doble rasero

Es inaceptable que mientras se firma un acuerdo de «paz» con Irán, Israel continúe vulnerando soberanías con ataques en el sur del Líbano, demostrando que para las potencias occidentales y sus aliados, la soberanía nacional es un derecho selectivo. La comunidad internacional, encabezada por la Unión Europea, sigue reafirmando su apoyo a un orden basado en la fuerza y el dominio territorial.

Nuestra posición

  • Fuera las manos del imperialismo: La guerra de EE. UU. contra Irán fue, desde su inicio, un conflicto impulsado por intereses geopolíticos ajenos a las aspiraciones de libertad de los pueblos de la región.

  • Solidaridad con los trabajadores: La verdadera paz solo será posible cuando los pueblos —y no los gobiernos de turno— tomen el control de sus destinos, lejos de las imposiciones de los bloques en disputa.

  • Denuncia de la violencia: Rechazamos el aumento de la violencia sexual en conflictos, una herramienta utilizada como arma de guerra que ha escalado más de un 100% desde 2024, evidenciando la barbarie a la que nos lleva el capitalismo en su fase de crisis permanente.

Desde Chile, alzamos nuestra voz por una salida que priorice la autodeterminación y el cese de toda injerencia extranjera. La paz no puede ser el simple cese de los disparos cuando las condiciones de opresión siguen intactas. ¡Solidaridad internacionalista con los pueblos que resisten!

Comparte tu aprecio